
En sus inicios, un desconocido Tarantino escribió un guión (aunque no sería el único que hiciese en sus comienzos), con la esperanza de que alguien se fijase en él, se lo comprase y le reportase beneficios para costearse su ópera prima, Reservoir dogs. Lo consiguió.
Tiempo después, Tony Scott, dirigió esta especie de road movie, que se acabaría convirtiendo en una obra de culto para los fans del género.
Tiempo después, Tony Scott, dirigió esta especie de road movie, que se acabaría convirtiendo en una obra de culto para los fans del género.
